"...Descubri que mi obsesión de que cada cosa estuviera en su puesto, cada asunto en su tiempo, cada palabra en su estilo, no era el premio merecido de una mente en orden,sino al contrario, todo un sistema de simulación inventado por mi para ocultar el desorden de mi naturaleza. Descubrí que no soy disciplinado por virtud, sino como reacción contra mi negligencia; que parezco generoso por encubrir mi mezquindad, que me paso de prudente por mal pensado, que soy conciliador para no sucumbir a mis cóleras reprimidas, que sólo soy puntual para que no se sepa cuán poco me importa el tiempo ajeno. Descubrí, en fin, que el amor no es un estado del alma sino un signo del zodíaco..."

-Gabriel García Márquez-
Memoria de mis putas tristes.

Igual

No me pidas que en horas inventadas me alegre por un instante. Se me hunden las pupilas y las piernas se me achatan. Mi boca está marmolada llena de segundos de nada.
Te liquidan la cabeza por no arriesgar, se te consumen los nervios de pensar y pensar. Conozco esto.
Es siempre igual.

Efecto verde

La risa se escapa rozando los labios, lo mundano se vuelve escencial y cada detalle estalla en las mentes. Los colores cambian justo cuando la humedad desaparece, la tridimensión se pierde y las miradas se nublan.
La memoria peligra a cada instante, las ideas mas delirantes parecen accesibles a todos nuestros sentidos.
¿Por qué no dejar que se escape la risa?

Se me aburren las cutículas.

Diez mil palabras que no sirven para nada, ni para acumularlas en una bolsa de supermercado no reciclable y mojada. Palabras que retumban y no podemos evitar -o sí podemos- que escondemos en un rincón de nuestras cutículas consumidas por el aburrimiento.
Letras que se pegan entre sí formando una madeja de lana invisible que sentimos entrando en cada una de nuestras células, de manera casi imperceptible, para que no lo notemos y nos engañe de a poco.

Subsistir

Se trata de recoletar lo que se encuentra
para sembrar lo que se debe
dejar que todo crezca de un momento
robarle a la felicidad dos segundos
pensar en no vivir
para vivir cada día más

se trata de capturar la luz
para iluminar la noche
resbalarse con una mueca
para levantarse con el viento
desordenarlo un poco todo
para olvidarnos como subsitimos

se trata de esquivar miradas
para fijar nuestros ojos
consumir lo infinito
que la tierra nos envuelva
para escondernos de una vez
de todo.
Defender la alegría como una trinchera
defenderla del escándalo y la rutina
de la miseria y los miserables
de las ausencias transitorias
y las definitivas

defender la alegría como un principio
defenderla del pasmo y las pesadillas
de los neutrales y de los neutrones
de las dulces infamias
y los graves diagnósticos

defender la alegría como una bandera
defenderla del rayo y la melancolía
de los ingenuos y de los canallas
de la retórica y los paros cardiacos
de las endemias y las academias

defender la alegría como un destino
defenderla del fuego y de los bomberos
de los suicidas y los homicidas
de las vacaciones y del agobio
de la obligación de estar alegres

defender la alegría como una certeza
defenderla del óxido y la roña
de la famosa pátina del tiempo
del relente y del oportunismo
de los proxenetas de la risa

defender la alegría como un derecho
defenderla de dios y del invierno
de las mayúsculas y de la muerte
de los apellidos y las lástimas
del azar
y también de la alegría.


MARIO BENEDETTI
Un poco de vacío.
Powered by Blogger