Nunca son pesadillas
Tanto humo y tanto ruido, tenés la espalda cuadriculada de desesperanza; mal que mal, eso es vivir.
Hay un mono que ya no te baila y alguien que succiona las cabezas de los que no están vivos con zopapas.
Sentís alrededor de cuarenta dedos que te atrapan,percibís una fusión de sexos que se esconden tras las puertas, y ya no vivís ahí. Son cosas del pasado, de una caja sin paredes.
Si te paralizás, te atrapan. Si andás a mil corrés el riesgo de ser categorizado como un caníbal de la posmodernidad, siempre hay un punto medio que se esconde pero es difícl encontrarlo.
Te cega el humo,ensordece el ruido, y esto, que es estar vivo te atrapa entre sus brazos, que parecen estar hechos de plastilina dorada.
Hay un mono que ya no te baila y alguien que succiona las cabezas de los que no están vivos con zopapas.
Sentís alrededor de cuarenta dedos que te atrapan,percibís una fusión de sexos que se esconden tras las puertas, y ya no vivís ahí. Son cosas del pasado, de una caja sin paredes.
Si te paralizás, te atrapan. Si andás a mil corrés el riesgo de ser categorizado como un caníbal de la posmodernidad, siempre hay un punto medio que se esconde pero es difícl encontrarlo.
Te cega el humo,ensordece el ruido, y esto, que es estar vivo te atrapa entre sus brazos, que parecen estar hechos de plastilina dorada.