Levantar los pies

Dejar un corazón en cada frontera
un amigo en cada bar
una historia a cada paso.

Recorrer sin miedo cada abismo
no temerle a la soledad
ni tampoco al olvido
-no existe el olvido-

Sentir que se escapa el alma
y no hay límites para lo infinito
el esfuerzo cuesta poco
sólo por estar tan lejos.

Esta noche

El diablo
se disfrazó de cobarde
y ya nadie lo reconoce
esta noche.

Amigo:
que te tropiezes con la lengua
no es extraño
- ya no es extraño-

Aunque una estrella
se te ría en mil idiomas
no hay conciencia
que hoy valga.

Un pozo se tragó otro pozo,
tus ojos ciegos
rodaron hasta ahí
esta noche.

Las huellas
se mojaron
y no podés reconocer
ni a tu sombra.

A smile to remember


we had goldfish and they circled around and around
in the bowl on the table near the heavy drapes
covering the picture window and
my mother, always smiling, wanting us all
to be happy, told me, "be happy Henry!"
and she was right: it's better to be happy if you
can
but my father continued to beat her and me several times a week while
raging inside his 6-foot-two frame because he couldn't
understand what was attacking him from within.

my mother, poor fish,
wanting to be happy, beaten two or three times a
week, telling me to be happy: "Henry, smile!
why don't you ever smile?"

and then she would smile, to show me how, and it was the
saddest smile I ever saw

one day the goldfish died, all five of them,
they floated on the water, on their sides, their
eyes still open,
and when my father got home he threw them to the cat
there on the kitchen floor and we watched as my mother
smiled

Charles Bukowski

Buenos Aires II

Es en esta ciudad
dónde altaneros,
hasta los perros
se creen leones,
las putas princesas
y los idiotas
seguirán siendo idiotas
aunque ellos no lo crean.

Es en esta ciudad
dónde la noche se despide:
"hasta siempre"
las calles se plagan
de personajes de circo
y el asfalto tiembla
con el suspiro
de algún borracho.

Es en esta ciudad
dónde las calles muerden los pies,
una milonguita abandonada
viste lágrimas de cocodrilo,
los vidrios se empañan
por el calor de dos pupilas
y el ruido de una caja
revuelve los sentidos.

Es en esta ciudad
dónde la exitación
es de carne y hueso,
algún mediocre compra
aquello que no necesita
y tu cantante preferido,
cansado de cantar,
nada en su pileta emblanquecida.

Escape nocturno

Sin indicios que indiquen para qué lado dar vuelta la cabeza y así dejar de mirar al suelo por un rato. Disparos de nada que no están dispuestos a cesar, siquiera a cambio de una falsa sonrisa.
Sin saber si huír o quedarse enredado entre cadenas de plástico grisáceo; contra las cuerdas y contra el suelo, en vez de estar contra el cielo. Los mensajes parecen estar en código morse y no se pueden descifrar, los pasos enmudecieron para que ningún ojo se desvíe a juzgar sin sentido.
Son figuras que van quedando negras, teñidas de noche; se camuflan, se esconden, sonríen y se ríen.
No se sabe qué pasaría si las balas se vuelven reales, o si las cadenas se derriten un día por estar cada vez más cerca del sol.

La broma.

"...Hay gente que afirma que ama la humanidad, otros les responden acertadamente que sólo se puede amar en singular, es decir a personas concretas; yo sólo estoy de acuerdo con eso y añado que lo que vale para el amor vale también para el odio".


La Broma- Milan Kundera
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