Cuatro y yo.
Puedo encontrarme con historias viejas:
un rayo violáceo saliendo de mi boca,
una pared pintada con su nombre
una media luna colgada del cielo,
un acorde, solo uno.
Nunca estará en juego la salvación
ni tampoco el olvido,
tampoco el arrepentimiento.
Nuestra patria ahora es el mundo.
Puedo elegir del mapa un destino real,
o algún lugar donde viva ese hidalgo con su lanza
algunas mujeres convertidas en sirenas.
Es tarde: Pero no vale arrepentirse.
Es un largo viaje, tal vez me cueste una vida
- tal vez gane una vida-
Podríamos dejar una promesa: no volver nunca más
y todo vivirá en un rincón de mi memoria minada,
de vez en cuando jugamos a ser dadaístas.
(MKTU, NZ - Abril 2010)
un rayo violáceo saliendo de mi boca,
una pared pintada con su nombre
una media luna colgada del cielo,
un acorde, solo uno.
Nunca estará en juego la salvación
ni tampoco el olvido,
tampoco el arrepentimiento.
Nuestra patria ahora es el mundo.
Puedo elegir del mapa un destino real,
o algún lugar donde viva ese hidalgo con su lanza
algunas mujeres convertidas en sirenas.
Es tarde: Pero no vale arrepentirse.
Es un largo viaje, tal vez me cueste una vida
- tal vez gane una vida-
Podríamos dejar una promesa: no volver nunca más
y todo vivirá en un rincón de mi memoria minada,
de vez en cuando jugamos a ser dadaístas.
(MKTU, NZ - Abril 2010)
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