No a la gilada

Hay muchas veces que uno opina en voz alta cosas con un sentido cuasi surrealista o inventado por nuestras mentes perversas y confusas que se van pudriendo a causa de la tele.(cuánto más fácil resulta siempre echarle la culpa a "ella", ¿no?).
Pero para comprobar esto o mejor dicho, para poder explicarle de manera más entendible a esas mentecitas quemadas, paso a dar un ejemplo concreto:
Situación "X" en la que se ven involucradas dos o más personas de sexo indiferente.
- Te juro que esa abeja, la bien hija de puta, antes de intentar picarme me miró a los ojos.
Convengamos que te debe haber visto, o no -si es que se chocó casualmente contra tu cuerpo- quién sabe, no me interesa tanto enfocar mi punto en aquello.
Pero eso de que "mire a los ojos" resulta bastante dudoso; pasa en los dibujitos y en los dibujitos quizás también el alguna película -de dibujitos por supuesto-.
Mientras tanto algunos pensamos:¿A los ojos? ¿Para tánto?
Acá es en el preciso momento en el que dividimos a nuestros protagonistas en dos grupos muy diferentes. Los clásicos "graciosos", que sabemos que tienen una vida útil bastante acotada ya que con el tiempo van perdiendo la chispa al hacer el mismo comentario una y otra vez,cambiando solamente al animal u objeto "observador"(porque también se aplica a los objetos: - Esa estatua, te juro, que me mira fijo)y el segundo grupo que dá un poco de lástima, al menos a los que tenemos un poco de sentimientos y podemos diferenciar a esta clase de engendros que juran, perjuran y "requetecontrajuran" que fueron observados con muchísimo énfasis por algún ser ridículo.
Claro está que si es eso lo que dicen imaginen que cantidad de pensamientos rondan por sus cabezas: "mmm, me miró, pero además de mirarme fijo estoy seguro que me buscó por mi remera, le gustó, el color tal vez. No no.(dubita)no fué el color sino el estampado, seguro creyó que estos corazoncitos azules eran flores muy chiquitas, de esas silvestres que crecen cerca de los Alpes", por favor... mejor no adentrarnos mucho en las mentes ajenas, puede ser perjudicial para la salud y resulta, una vez más absurdo en su totalidad.
Es por esto mismo que espero cada vez más mentes se unan a la moción "pensemos un poco más antes de hablar, y si queremos ser graciosos tambien usemos un poco la cabeza".
Me sirve a mí, te sirve a vos (gracioso/a, ridículo/a), le sirve a las abejas y a las estatuas ¡que quién sabe qué andarán pensando!
En fin, nos sirve a todos.
Cande! te juro que me miro! requeterecontra juroooo, ya casi que no soñaba con el, pero ahora me hiciste acordar devuelta jaja
jajajaja! Que buen escrito. Comparto que para ser graciosos hace falta originalidad y muchas veces sobra redundancia. Descreo que una abeja pueda mirarte a los ojos. Doy fe de que los perros sí pueden...